domingo, 27 de mayo de 2018

La imagen del horror en Yugoslavia


La imagen del "horror", 1 una portada de Time de  agosto de 1992, corresponde a un supuesto campo de concentración serbio en Bosnia durante la guerra en Yugoslavia en los años 90. Hoy en día sigue siendo utilizada como arma arrojadiza y acusatoria del supuesto nuevo holocausto provocado por los serbios, sin pararse a pensar que forma parte del amplio historial de la propaganda de guerra y la utilización espúrea de la ignorancia y de los manipulables sentimientos de la gente.
Si el público tuviese más memoria y conocimiento sabría que este tipo de campañas siempre aparecen cuando se quiere desatar la guerra. Sin odio y tipos a los que odiar no hay contienda que valga y que tenga lugar. Ya desde la Primera Guerra Mundial, donde se perfeccionaron estas técnicas de engaño y de creación de histeria colectiva en los Estados Unidos, se decía lo mismo y no se aprende. Puede verse en el siguiente  póster, es un cartel para el reclutamiento en EE.UU. en la Primera Guerra Mundial. 2


Ambos, acompañados por el oportuno texto: ¿Puede continuar esto?  en la primera  y Quedándote en casa estás dando tu aprobación a este tipo de cosas, en el segundo, llevan implícito el mismo mensaje: ¿Podemos consentir que continúen estas atrocidades? Llaman a la intervención popular para el reclutamiento o para apoyar desde aquí la acción del ejército por una supuesta causa humanitaria, con el fin de parar así esos supuestos terribles crímenes que se están cometiendo. ¿Quién puede negarse a no ayudar, a no poner de su parte lo que sea necesario para dar fin a estos desmanes? Bien, creo que casi todo el mundo estaría por esta labor. Sin embargo, antes de tomar esta decisión, decisión para apoyar el uso de la violencia, que es lo que hará una intervención militar, deberíamos recapacitar y ver esta que puede causar mucho más daño que lo que supuestamente pretende defender, es más, debemos tener especialmente presente sobre qué evidencias tenemos de la veracidad, de la verdad de lo que presuntamente se nos dice. ¿Es cierto lo que cuentan?¿Qué pruebas independientes y claras hay? ¿Hemos escuchado a la otra parte del conflicto? Esto último muy importante. No olvidemos que como personas adultas debemos mantener a la razón siempre al menos a la misma altura que a las emociones, de otro modo podemos cometer verdaderos errores trágicos. En este caso si la razón hubiese imperado, si se hubiera al menos mantenido presente, esta hubiese visto y comprobado que lo que denunciaban estas campañas de incitación a la guerra no era cierto. De hecho de las dos imágenes mostradas ninguna de ellas dice la verdad, se basaban en hechos falsos y buscaban simplemente que el personal fuese a la guerra o que la aprobase. Y todo además con un fin nada honesto y bastante ruin, para que el sector social más rico de su país, y esto no se dice nunca sino que siempre permanece oculto, sin mancharse un dedo y sin arriesgar nada, hiciese y haga grandes negocios con esta tragedia, consiguiendo ser todavía más poderoso y rico de lo que ya lo era; a costa de la vida y sufrimiento de esas otras muchas personas que indignadas o atemorizadas fueron a matar y a morir en lejanos países, y a costa de otras muchas más que padecieron la barbarie y el odio de los primeros, a los que por cierto nada hicieron. Desde tiempos inmemoriales los que han estado en el poder han movido al conjunto de la población para luchar en guerras que finalmente solo beneficiaban a quienes las promovían. Esta masa poblacional era y sigue siendo utilizada hoy sin miramientos, sin ninguna conciencia, es manejada con desprecio como carne de cañón.
Así y volviendo a lo que al principio se comentaba, el 6 de agosto de 1992 los medios de comunicación estremecieron al mundo  con una imagen terrible, nuevos campos de concentración en Europa, los serbios (serbobosnios en realidad, bosnios con cultura ortodoxa) habían creado esos campos  de muerte y estaban exterminando a los bosnios. La foto era demoledora y el mensaje era muy claro, de nuevo llegaba el horror nazi, los serbios eran los nuevos nazis, un nuevo Auschwitz, un nuevo holocausto. ¿Quién no podría odiarlos y pedir que fuera el ejército o la OTAN a parar aquello? La opinión pública completamente conmocionada comenzó a odiar intensamente a los serbios y pidió a sus gobiernos que los castigará. Era lo que querían esos gobernantes, pero la foto que sirvió para tal campaña de propaganda era un montaje, no era un campo de concentración lo que había allí; y lo que expusieron quienes realizaron la fotografía el 5 de agosto: Penny Marshall de la ITN, acompañado por su cámara Jeremy Irvin, por Ian Williams de  Channel 4 y por Ed Wulliamy de The Guardian era falso. No había un campo de concentración en Trnopolje, la localidad donde se tomó la fotografía, este lugar era en realidad un centro de refugiados y allí nadie estaba prisionero. 3 El equipo británico no jugó limpio para sacar esta instantánea que dio la  vuelta al mundo, ya que el centro de refugiados no estaba rodeado por ninguna alambrada de  espinos. Ellos se pusieron a propósito detrás de un cercado que había en un campo junto al centro y desde allí sacaron la foto. En realidad aprovecharon la enfermedad que tenía el hombre que aparece con mal aspecto, Fikret Alic, seguramente con tuberculosis, para crear un gran impacto. Las  personas que le rodean presentan un aspecto normal, con buena salud, no habían sido sometidas a privaciones. Un hombre con ese aspecto detrás de una alambrada de  espino creaba la asociación  perfecta que estaban buscando. La inmoralidad periodística era total, pero el resultado propagandístico fue perfecto. Toda la opinión pública occidental se puso contra los serbios y la exclusiva lanzada por el “periodista” estadounidense Roy Gutman del New York Newsday le valdría el premio Pulitzer por esta mentira. 4,5 Este premio, recordemos, lleva el nombre del supuesto periodista que falsificó los sucesos de la guerra entre Estados Unidos y España en 1898. Vemos pues que el galardón volvía hacer honor al mal periodismo.
Los titulares periodísticos fueron grandilocuentes en toda Europa occidental y en Estados Unidos. El Daily Mail sancionaba: “La prueba: detrás del alambre de espino, la  brutal verdad sobre el sufrimiento en Bosnia”, y junto a la imagen: “Son el tipo de escenas que nos devuelven a las imágenes en blanco y negro de las películas de hace cincuenta años de los campos de concentración nazis”. El Independent en el aniversario del suceso: “Es la imagen de la hambruna, pero después vemos la alambrada de espino contra su pecho y es la imagen del holocausto y los campos de concentración”. 3 Kouchner con Médicos del Mundo elaboró un póster ampliamente publicitado en la que se veía la foto comentada a la que se había añadido una torre de un campo de concentración, la intención era perversa y además culpaba a los serbios de crímenes contra la humanidad. 4 Ninguno de los periodistas británicos que estuvo haciendo aquel montaje en la localidad bosnia afirmó que allí hubiese tal campo, entre otras cosas porque había otros testigos durante el reportaje, estaba allí también la televisión serbia RTS que filmó lo ocurrido. Quisieron, no obstante, algunos periodistas, como el propio Vulliamy en The Guardian, indicar que había un campo de concentración en Omarska, pero puso las fotos que habían sacado en Trnopolje. El reportaje de la RTS muestra que tampoco allí, en Omarska, había un campo de concentración. 5, 6
El periodista alemán, Thomas Deichman, fue a Trnopolje a investigar lo ocurrido y corroboró que no existía lo que se había publicitado en los medios. El historiador del holocausto alemán, Simon Wiesenthal, denunció en el Herald Tribune el 12 de agosto de 1992 la banalización del uso del término “campos de concentración” y recordó que los primeros refugiados fueron cuatrocientos mil serbios que huyeron de Croacia al ser amenazados y discriminados por el régimen de Tudjman; que con la nueva constitución eran considerados como seres de segunda clase. Elie Wiesel diría que “comparar este campo (Manjaca) con los campos nazis que yo he conocido, no tiene ningún sentido”. En “Le Monde” del 27 de agosto, Mr.Point Delpech citó a Simone Veil que acompañaba al convoy humanitario de la Asociación Equilibrio en Bosnia:
Refugiado no es deportado, un campo de agrupación de refugiados no es un campo de concentración, mucho menos un campo de exterminio. El genocidio tiene un sentido diferente. 7
Sin embargo, y pese a aparecer este tipo de comentarios en algún medio de comunicación, prácticamente todos ellos lo enfocaron hacia el lado que les interesaba, culpar a los serbios, como hizo Julio Fuentes en El Mundo en Croacia: “Esta no es una crónica fechada en Auschwitz o Treblinka en el año 1945; sucede en Yugoslavia, a las puertas de Italia, en las navidades de 1991. Ahora el holocausto lo padece el pueblo croata”. 8 Poco dijeron tampoco de la mayor limpieza étnica de la guerra, y la mayor en Europa desde la Segunda Guerra Mundial hasta el ataque a Donbass por la junta neonazi de Kiev con el apoyo occidental, realizada contra los serbios (serbocroatas) en la Krajina.
 Sí es cierto que hubo  campos de prisioneros, algo habitual por otra parte en una guerra, pero no campos de concentración, salvo que se quiera banalizar y tergiversar el término y no querer saber lo que fueron realmente, como los que hubo en la Segunda Guerra Mundial; donde los prisioneros trabajaban como mano de obra esclava precisamente para las transnacionales norteamericanas y alemanas, algo también bien silenciado. Los campos de prisioneros en Yugoslavia los tenían todos los sectores bosnios: tanto los serbobosnios, los croatas de Bosnia o los  mismos bosniomusulmanes; los informes de la Cruz  Roja y los de la ONU corroboraron esto. 4 ¿Por qué entonces esa diferencia de trato ante hechos similares? Bueno, la respuesta creo que es otra vez clara, no se trataba de informar, se trataba precisamente de desinformar y de acusar solo a los serbios de atrocidades con el fin de tener la excusa perfecta para poder llevar a cabo la agresión militar y destruir Yugoslavia. Aquí es cuando los periodistas y sus empresas entran de lleno no solo en la irresponsabilidad periodística, sino en la responsabilidad criminal con sus mentiras e información tendenciosa.
Tanto el régimen de Tudjman en Croacia, como el de Izetbegovic en Bosnia, contrataron a una empresa de relaciones públicas para mejorar su imagen de cara a occidente y para difamar también a los serbios, esta era Ruder Finn, similar a la Hill&Knowlton contratada por Kuwait en la Guerra del Golfo. Ruder Finn se puso en marcha para difundir  la existencia de campos de concentración serbios y para ello contactó con tres organizaciones judías con el fin de que tuviese mayor credibilidad. Publicaron una abundante propaganda en el New York Times  y realizaron una manifestación de protesta ante Naciones Unidas. Como comenta su director, James Harff: “Enseguida pudimos hacer que la opinión pública asociara serbios y nazis”, “de un plumazo nosotros conseguimos presentar el asunto de forma simple, con buenos y malos”. Ello produjo que ya se acusara a los serbios de ser los nuevos nazis, de tener campos de exterminio y de promover la limpieza étnica; de modo que ya nadie se atreviera a defender su causa o sus razones. Era un cuadro en blanco y negro que en nada se correspondía con la realidad, pero era el preciso y necesario para que triunfase la propaganda de guerra.
 En la  entrevista que tuvo el director de Ruder Finn con el periodista francés Jacques Merlino le dice lo siguiente:

Jacques Merlino: Pero entre el dos y el cinco de agosto, ustedes no tenían ninguna prueba de que lo que decían fuera verdad.
James Harff: Nuestro trabajo no es verificar la información. No afirmamos que hubiera campos de la muerte en Bosnia, nosotros hicimos público lo que Newsday lo afirmaba.
J.M: ¿Se da cuenta de su responsabilidad?
J.H: Somos profesionales. Teníamos que hacer un trabajo y lo hicimos. No nos pagan para hacer moral. 4

Bien, la respuesta del director de Ruder Finn, James Harff, es muy elocuente de cómo funciona este mundo de la comunicación. No hay consideraciones de orden moral aunque sean responsables de causar verdaderas catástrofes humanas con miles de  muertes. No hay tampoco una corte penal internacional que haga justicia ecuánime por temas de guerra, quizás debiera de empezar a existir ya, y en ella deberían estar estas empresas de relaciones públicas como Ruder Finn o Hill&Knowlton, y también los grandes medios de comunicación. Tienen tanta responsabilidad como los magnates de las transnacionales, los políticos que proyectan la guerra  o los militares que ordenan el bombardeo.
También Izetbegovic, el dirigente bosnio al servicio de Washington, próximo a su muerte, en 2003, revelaría a Bernard Kouchner, el cofundador de Médicos sin fronteras y Médicos del mundo, que fue además ministro de asuntos exteriores francés y que falsificó la información sobre supuestos campos de exterminio, que la información dada era falsa y se hizo para ayudar a la acción militar de la OTAN. “Sí, la afirmación era falsa. No había campos de exterminación… Pensé que mis revelaciones podrían  precipitar los bombardeos”, decía Izetbegovic. 9

Referencias-Notas:
1. http://www.time.com/time/covers/0,16641,19920817,00.html
2. http://www.100megspop3.com/bark/Propaganda.html
3. Thomas Deichmann. The picture that fooled the world. International Action Center. 1997.
4. Michel Collon. El juego de la mentira. Las grandes potencias, Yugoslavia, la OTAN y las próximas guerras. Hiru. 1999, pp. 76-80.
5. Jared Israel. Lies the London Guardian told me… or, The Return of Villainy. Emperor´s new clothes. 16.4.2006.
6. Judgment!. The Bosnian “Death Camp”. Accusation: An expose
http://www.youtube.com/watch?v=xox7TR11evI
7. Gerard Baudson. The New World Order and Yugoslavia. Part three, 1996).
8. Pizarroso Quintero Alejandro. Nuevas guerras, vieja propaganda (de Vietnam a Irak). Madrid. Cátedra. 2005. pp. 180-190
9. Bernard Kouchner. Les guerriers de la paix. Grasset. 2004.

sábado, 19 de mayo de 2018

Elecciones en Venezuela y guerra económica


Entrevista de Carlos Aznárez a Luis Britto García en Resumen Latinoamericano.

Muy pronto va a haber elecciones en Venezuela, estas son para su país y para América Latina totalmente estratégicas ¿Cómo ve el panorama en este sentido? ¿Ves a las fuerzas chavistas con capacidad de ganar y seguir gobernando con efectividad?
-En Venezuela se ha dado un fenómeno que debe haber interesado mucho a América Latina. A finales del año pasado hubo una derrota electoral del poder legislativo que fue reconocida inmediatamente por el Bolivarianismo, y que no se debió a que la derecha haya aumentado su caudal de votos, sino a que evidentemente una gran cantidad de bolivarianos se abstuvieron de ir a votar disgustados por la situación económica. El caudal electoral de la derecha sólo aumentó un 4%. Esto envalentonó al sector, pensó que iba a tener el poder de inmediato, pero esto no fue así y entonces se dieron una serie de procesos electorales donde el bolivarianismo ha tenido triunfos estruendosos.
Es importante señalar, una vez más, que el sistema electoral de Venezuela según lo calificó el propio Jimmy Carter, es uno de los más perfectos del mundo. Añadió que quizás el de Estados Unidos era uno de los más imperfectos. Son triunfos electorales verdaderos, inobjetables, las pocas veces que el Bolivianarismo ha sido derrotado, lo ha reconocido de inmediato. Y de hecho siempre hay un conjunto de Estados o municipios en los cuales gana la oposición. Ha sido reconocido, a su vez su victoria en el poder Legislativo, entonces, las victorias bolivarianas son inobjetables y esclarecedoras porque se lo acusaba mucho de que es un movimiento clientelar, un movimiento populista que se sostenía sobre la dádiva, y sigue triunfando en plena crisis.
-¿Cuánto incide en el proceso actual la guerra económica?
-Venezuela está hace unos 5 años o más en un proceso muy difícil de guerra económica y eso provoca que algunas situaciones de abastecimiento se han hecho muy difíciles, sin embargo el pueblo ha respondido a la ideología del bolivarianismo. Primero son triunfos electorales indiscutibles; segundo certifican que el bolivianarismo es un movimiento ideológico y que su base fundamental no es la repartición de dádivas, aunque ha tenido logros extraordinarios. Venezuela pasó a ser un país de desarrollo humano bajo, a ser uno de desarrollo humano alto.
Posiblemente en las próximas elecciones el bolivarianismo obtenga otro triunfo, entre otras causas porque la propia derecha tiene una posición vacilante. Por ejemplo: primero ofreció que iba a convocar al referendo para ganar de inmediato la presidencia, no pudo hacerlo, y en vez de pedir la consulta popular -que se ha estado oponiendo a las mismas- no quiso participar en las constituyentes, de modo que por segunda vez se abstiene casi totalmente a un proceso electoral y a la entrega de todo el poder al Bolivarianismo
Actualmente la derecha está dividida; una parte dice que no va a participar en esas elecciones; Otra parte está participando y uno de los candidatos más destacados allí, es Henri Falcón. En un cuadro de confusión y de desmoralización de la derecha es muy probable que se vuelva a tener otra victoria electoral.
Hay un tema que evidentemente preocupa mucho a la población venezolana, que es el de la guerra económica: ¿Cuál es la razón por la que no se pueda frenar este ataque que hacen el imperio y la derecha local contra la economía venezolana?
-El primer aspecto de la guerra económica está totalmente fuera del Bolivianarismo y de Venezuela. Se trata del dumping del petróleo, los hidrocarburos, y la consiguiente baja de los precios. En mi opinión lo que ha pasado en los últimos años es que grandes potencias desarrolladas han provocado una sobreventa artificial de hidrocarburos para que los precios bajen y quebrar a las Industrias de los países no alineados con ellos.
En ese sentido coincidieron: la entrada en el mercado de la producción Iraquí que es más de tres millones y medio de barriles diarios, el retiro de unas sanciones de bloqueo que existían contra Irán que tenía reservas de hidrocarburos acumulados durante años que entraron repentinamente al mercado; Por otro lado la producción de Libia: el grupo de facciones que tiene el poder allí empezó a vender a precios bajos con el objetivo de comprar armamento; Arabia Saudita colaboró un poco con esto, sobrevendiendo petróleo, también, a precios irrisibles porque ellos obtienen los mejores hidrocarburos del mundo y sus costos de producción son menores que el resto.
Además, parece que los gobiernos necesitaban armarse en prevención de posibles disturbios internos, y entra allí como un elemento muy importante el salto de Estados Unidos a ser, aunque parezca contradictorio, la primera productora del mundo de hidrocarburos. Esto lo ha hecho a través de una inmensa inversión de capital y de esfuerzo y a costa de la destrucción de su medio ambiente con hidrocarburos de esquistos.
Entonces una serie de factores coordinados internacionalmente provocaron una sobreventa de petróleo y el descenso de los precios. El barril de la cesta venezolana durante los momentos de crisis había superado los 100 dólares, repentinamente, el año antepasado cerraba a 23 dólares el barril y producirlo costaba alrededor de 18. En Venezuela el 95% de las divisas que ingresan vienen de la industria petrolera porque nuestro sector privado tiene muy poca capacidad de exportación y de importación de divisas, eso desde luego provocó un golpe en nuestras finanzas.
Este factor está fuera de control nuestro, pero sin embargo la actitud que se tomó es la correcta; instar a los demás miembros de la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) a guardar la disciplina fiscal, a no sobrevender para resistir esta mala época. Fue así que el precio del petróleo empezó a repuntar. Ya el barril anda en 60 dólares, casi triplica el precio del año antepasado y entonces hay sustanciales ingresos.
-¿Aparte del precio del petróleo hubo otros factores que reforzaron esta guerra económica?
-Sí, otro factor que forma parte de esta guerra económica son las calificadoras de riesgo. Lamentablemente casi todos los países necesitan créditos para su desarrollo, entonces tienen que recurrir a la deuda externa, allí hay un escollo, que son las calificadoras de riesgo. Ellas determinan que tasas de interés se les cobra a cada país. Hay países que tienen medio siglo de guerra civil todavía, y sin embargo las calificadoras de riesgo le atribuyen una tasa del 5%. Por ejemplo: los intereses de un crédito de capital devienen a esa taza.
Somos un país que en realidad no ha tenido guerra civil, yo creo que la ultima fue a principio del siglo XX, y nos asignan tasas de riesgo de 35%, entonces se nos hace el crédito público externo inalcanzable. Y además cuando lo adquirimos tenemos que pagarlo a tasas casi confiscatorias, usurarias. Eso es otro de los elementos fuera de nuestro control. Venezuela siempre ha sido un fiel pagador de la deuda pública, por lo menos desde 1930 en que el tirano Juan Vicente Gómez, canceló totalmente la deuda. Entonces, se ha adquirido deuda pero siempre se la ha pagado puntualmente, sin embargo arbitrariamente estas empresas nos califican como uno de los más altos riesgo países cuando no hay guerra civil, donde hay los más grandes recursos de hidrocarburo contados por país del planeta, y eso es una acción de agresión económica que tampoco nosotros podemos condicionar.
Siguiendo por la línea de los elementos externos no controlables: se lanzó una criptomoneda y Estados Unidos acaba de prohibir a los estadounidenses de usarla. Adicionalmente se habló de sanciones, mal llamadas sanciones por que no tienen el poder de sancionar a ningún venezolano y además han ejercido presiones para que se retrasen pagos: Venezuela tiene fondos en el exterior para pagar importación y por razones misteriosas da una orden para que se inmovilice un pago, ese pago tarda meses en salir de modo que es todo un sabotaje coordinado del exterior.
Hay que señalar lo siguiente: se ha acusado a Venezuela de ser un país improductivo, parásito, pero produce 88% de los alimentos que consume. Si es verdad que no produce ciertos insumos como maquinarias complejas que son necesarios para esa producción, tampoco se producen medicinas. Entonces allí está la constelación de elementos que están fuera de control. Hay de verdad una guerra económica, estratégica y diplomática contra Venezuela.
-Pero es innegable que hay productos que sí se producen y que se “escapan” diariamente hacia Colombia por la frontera.

-Ahora para los factores que sí están dentro de nuestra posibilidad de acción: el presidente Maduro ha dicho que el 40% de lo que se produce o importa se va por la frontera. Tenemos con Colombia una frontera de unos 2200 km lineales y por allí se va un contrabando de extracción que seguramente alcanza la magnitud que dice Nicolas Maduro. ¿Por qué? Los bienes básicos están subsidiados, entonces es un negocio casi superior al narcotráfico, adquirir bienes subsidiados, desde la gasolina que es la más barata del mundo, pero también alimentos, insumos esenciales, pasarlos por la frontera y venderlos inmediatamente al doble, triple y hasta a diez veces más su valor y quince veces y veinte veces. Esto es cotidiano.
Estados Unidos con todo su poderío no ha podido controlar la frontera con México dicen ellos, pero creo en realidad que dejan pasar a los mexicanos porque les sirven de mano de obra barata.
Es dificultoso controlar esa frontera, tenemos otra extensísima con Brasil, y otra con Guyana y son todas muy permeables. De todos modos sí creo que nos corresponde a los propios venezolanos una responsabilidad en garantizar la no permeabilidad de esa frontera. SI nosotros dejamos las fronteras filtrables no podemos culpar a los demás por violar las líneas fronterizas.
-Hay otro elemento que suena a suicidio y que es el de dar a ciertas empresas dólares a bajo costo…
-Tal cual. El segundo elemento se para sobre toda una serie de operaciones desafortunadas para mantener la importación de algunos insumos esenciales. El gobierno venezolano da los llamados dólares preferenciales: que se trata sobre un dolar que el estado venezolano ha asignado a las empresas a 1 dolar 10 bolívares, para que puedan hacer importaciones básicas de productos que no se producen y son necesarios, como las medicinas, ciertos tipos de maquinarias etc. El presidente Maduro dijo que se llegaron a dar sesenta mil millones de dólares a empresas de maletín que hicieron importaciones fantasma. Esto es gravísimo. Cómo es posible que se les dé esa cantidad de dinero a empresas y que nadie se preocupe por ver si son empresas reales.
Ahí hay una investigación y de hecho la fiscalía ha abierto centenares de causas y ha encarcelado a centenares de personas por manejos y manipulaciones dolosas. Repito nuevamente, esto también está bajo nuestra responsabilidad, pero lamentablemente gran parte de estos dólares preferenciales se les entrega a un oligopolio de más de una decena de empresas. Se siguen asignando dólares a esos mismos grupos que los han malversado, que no los han utilizado para las finalidades para los cuales fueron concedidos.
Entonces es necesario la acción de nuestro ejecutivo para evitar que continúe esa sangría de los recursos venezolanos, hay que señalar los siguiente: Alegan las empresas que ellos han encarecido los productos, que los han retirado, por que el estado no les da dólares preferenciales, lo cual es enteramente falso. Desde el año 2013 el estado ha triplicado la cantidad de dólares preferenciales que se les ha dado a estos oligopolios para la importación y distribución de bienes y en el caso de la medicina, que es uno de los más sensibles en ese lapso, se ha cuadruplicado la cantidad de dólares.
¿Qué ocurre entonces? Desde antes que el Bolivarianismo ganara las elecciones ha habido una guerra del sector económico privado contra el bolivarianismo, porque primero empezó a tomar medidas sociales, y después se declaró a partir del año 2004 socialista.
Hay una guerra económica entre el sector privado y el sector público. El sector privado ha hecho un acaparamiento sistemático de bienes, para retirarlos de circulación, por ejemplo productos de higiene personal. El sector venezolano tiene las más altas tasas de consumo en productos de higiene personal de Latinoamérica. Entonces, escondían los productos más esenciales de higiene personal para causar molestia a la población que tiene hábitos de limpieza muy acentuados. Además de eso empezaron a ocultar ciertos grupos de alimentos, no es que subieran de precio, sino que los ocultaban, los hacen desaparecer repentinamente.
En alguna inspección se encontraban galpones con millones de unidades de huevos que se estaban pudriendo porque simplemente se los sacó de circulación para crear malestar. Esto ha sucedido con infinidad de bienes en infinidad de rubros.
Se trata de un plan sistemático de desabastecimiento para crear incomodidad en la población, y en ese caso me da la impresión que las autoridades no han respondido con la energía que hubiera sido necesaria. En una guerra, si el adversario te está golpeando tú tienes que responder.
Me gusta repetir ahi algo que inventé como fábula, teniendo en cuenta que Venezuela es un país con un sistema económico mixto: ‘El gallinero mixto’. Un granjero decide fundar un gallinero, la mitad son gallinas, la otra son zorros. A la semana los zorros han devorado a las gallinas y devoran al granjero también. Entonces si tú intentas mantener dos lógicas, una solidaria, humanista fraternal, y al mismo tiempo, le das lugar a la lógica explotadora, usurera. Bueno es fácil ver cómo esa lógica predatoria, sin ningún tipo de valores, o restricción terminará destruyendo o intentando destruir al socialismo y es lo que está sucediendo.

-¿Propuestas urgentes para salir de esta situación?
-En ese sentido yo he propuesto, reiteradamente, que el estado asuma la importación y distribución de bienes básicos, y en última instancia que asuma la nacionalización de la banca. La banca tiene el papel de intermediación, en muchísimos casos lo que hace es manejar simplemente las nóminas de pagos que da el Estado y entonces no cumple su función y lo que hace es sabotear.
Por ejemplo, y ahí entramos en otra fase; Ha habido una cuestión casi increíble y es que se ha destruido el valor del signo monetario, los economistas clásicos dicen que es por que se ha impreso demasiado papel y entonces el papel perdería su valor porque es dinero inorgánico, pero esto es falso. En los galopes inflacionarios han precedido a la impresión de dinero y al aumento de salario. De repente la inflación crece un 30, 40 50, entonces el estado ordena un incremento de salario e intenta imprimir más papel pero es para tratar de alcanzar un proceso ya cumplido.
Los neoliberales dicen que no, que ese proceso obedece a que se elevan los salarios, obedece a que se imprime más papel, al extremo de que uno de los elementos contradictorios, implica que a veces no hay papel moneda suficiente para pagar y cumplir con los compromisos y entonces nos tenemos que manejar con dinero de plástico, de tarjeta. Aquí entra otro elemento extraño: cantidades inmensas de billetes pasan la frontera y son acaparadas en las casa de cambio o en las bancas extranjeras. Se ha encontrado algunos de los bancos con enorme depósitos de billetes venezolanos que se negaban a entregar al público diciendo que no había efectivo circulante. Entonces se va produciendo en Venezuela la gran paradoja de un país sin circulación monetaria real, y eso coloca a las circulación monetaria en manos de quien manejan tarjetas de crédito o débito y los operativos electrónicos para hacer transferencias con ella etc.
En Paraguay se han descubierto galpones con toneladas de billetes venezolanos, desde luego no tiene sentido sacar el signo monetario venezolano al exterior por que es una moneda que se ha ido devaluando, evidentemente se lo hace con la mala intención de hacer que se quede sin circulación. Es un gran sabotaje global de gran magnitud, al cual que se debería responder con medidas sancionatorias extremas. Es decir se está en una lucha de vida o muerte, no podemos tener dilaciones en ese tipo de combate.
Aquí se añade otro factor más, que es la tasa de cambio artificial y esto ha estado presente en todas las hiperinflaciones que ha habido en América Latina y otros sitios del mundo. En Argentina hubo una hiperinflación en una cosa llamada dolar blue, habia una pagina que ofrecía una supuesta cotizacion del dólar y entonces eso fue tumbando el valor de la moneda argentina. Sucedió en Nicaragua también una hiperinflación en los tiempos del primer sandinismo.
En todos esos casos ¿Qué ha habido? Un ataque imperial coordinado. ¿Y por que la publicación de esas tasas falsas de verdad tiene impacto en la economía? Por que operan en complicidad con un sector económico que por un lado, quiere derribar al gobierno popular, y por otro lado encuentra allí una forma especulativa de enriquecerse rápidamente.
Si yo tengo mil dólares y sale una tasa y dice que un dólar cuesta cien mil bolívares y si la otra semana dice que vale doscientos mil bolívares, extraordinario, porque yo como comerciante elevo mis precios, los inflo desmesuradamente, y sobre esas tasas se aseguran unos niveles de ganancia gigantes, y además estoy saboteando económicamente a un gobierno que no me es grato. Hay una conspiración entre los empresarios y esas tasas falsamente asignadas.
¿Cual seria el remedio de eso? Fijar de verdad controles de precios y hacerlos respetar. Si el sobreprecio, la especulación y el acaparamiento no son sancionados que es lo más probable que suceda. Son industrias muy lucrativas, el contrabando de extracción si no es debidamente sancionado puede provocar tasas de ganancias de mil, dos mil, veinte mil porciento. Entonces lo más probable es que se siga ejecutando, en este caso hace falta una acción verdaderamente decidida, pronta y eficaz del gobierno y eso sí nos corresponde a nosotros.
Esta es la perspectiva de la llamada guerra económica, y tiene muchas variantes más pero estos son los lineamientos generales. Hay que señalar que contra todos los gobiernos progresistas se ha procedido con este tipo de guerras, se lo hizo contra el Chile de Allende, contra la Nicaragua del Sandinismo, contra El Salvador, contra Venezuela, contra Argentina sin la necesidad siquiera de que haya gobierno progresista. Hubo ataques de este tipo, espirales inflacionarias inmensas y entonces para señalar la falsedad de eso, está el hecho de que hace poco, creo que en conjunción con la emisión del Petro la cotización del dólar bajó pero los precios no bajaron. Los precios supuestamente dependen de esa falsa cotización del dólar. El dólar bajó y los precios del mercado siguen subiendo. Es un fenómeno de especulación concertada y que al no ser sancionada se repite, se hace crónico.

martes, 1 de mayo de 2018

Cuando los progresistas no son la solución, sino el peor de los problemas

Falsos mensajes de los progresistas occidentales para enmascarar proyectos de colonización, abuso y robo como emancipaciones democráticas 

El padre de Daniel, el Mochuelo, quería que su hijo fuese algo más que él. Su hijo no compartía tal idea, que le parecía extraña y con poco sentido. El progenitor elaboraba quesos en la campiña cántabra, un lugar donde la belleza natural tenía buena armonía con las relaciones humanas y donde una vida plena e interesante era posible.  Daniel sabía apreciarlo y hacerlo realidad.
Le gustaba al Mochuelo sentir sobre sí la quietud serena y reposada del valle, contemplar el conglomerado de prados, divididos en parcelas y salpicados de caseríos dispersos. Y, de vez en cuando, las manchas oscuras y espesas de los bosques de castaños o la tonalidad clara y mate de las aglomeraciones de eucaliptos. A lo lejos, por todas partes, las montañas, que según la estación y el clima, alteraban su contextura, pasando de una extraña ingravidez vegetal a una solidez densa, mineral y plomiza en los días oscuros. 1
¿Por qué irse a una ciudad desconocida teniendo lo que él allí tenía y quería? Parece insensato hacerlo. Como insensata veía su situación el soldado que se fue a la guerra de África por la tonta y loca euforia que genera la presión social de aquellos que te dicen y te animan para que te vayas pero que ellos no se van
...no puede dormir. Los pequeños rumores de la posición le recuerdan, por referencias, ruidos de agua. Al pensar en su casa de la aldea envidia aquella miseria con el cantaral rezumante y la tinaja donde al extraer una jarra de agua cantaban las gotas resbalando. No concibe por qué se marchó estando como estaba el pueblo tan bien abastecido de manantiales. Y luego aquellas nevadas que en el deshielo llenaban los caminos, las calles de charcos. 2
La vida del padre del muchacho, con su quesería, no tenía nada que envidiar a lo que al chico le esperaba: trabajar para otros, a las órdenes de otros y cumpliendo los sueños de otros, no los suyos propios.  Esto los mayores de la aldea lo entendían, y lo siguen entendiendo en muchos pueblos de España, como progresar. Cuando es en realidad lo contrario para una mente y un espíritu  independientes, que hacen lo que su buen criterio les dice, no lo que los demás desean.
Entones, ¿qué es el progreso? ¿Quién es un progresista?
Depende de lo que cada ámbito social considere como progreso, que como en el caso anterior tal entendimiento sea en realidad un retroceso.
Ya en el ámbito de la política actual se considera como tal, por ejemplo,  a aquell@s que supuestamente defienden los derechos de las mujeres o la libertad política, aunque no prestan mucha atención a las desigualdades sociales. Aun así, ¿cómo puede ser considerado así, progresista, alguien que pretende abanderar a las mujeres en su país occidental: España, Inglaterra, Francia  o Estados Unidos, y haya hecho lo contrario en otros como Libia, Siria o Afganistán? Sí, me refiero  a los que trataron y tratan de disfrazar como de una revolución por la democracia lo que no fue sino una agresión externa mercenaria de países musulmanes o interconfesionales que disfrutaban de tolerancia y libertad hacia las mujeres y sus decisiones.
No en Libia,  tanto menos en Siria ocurrió ninguna revuelta popular ni pacífica, por supuesto, tampoco en Afganistán.
En Libia no hubo una revuelta o una revolución para acabar con una supuesta tiranía, inexistente, e instaurar la libertad y la democracia, ya bien presentes, hubo algo bien diferente que los analistas y expertos internacionales conocían perfectamente, el ataque premeditado contra un país soberano:
Es evidente que los militares de EE.UU. y el Gobierno de EE.UU. eran bien conscientes de la fuerte presencia de Al Qaeda en la Cirenaica desde ya  2007. Cuando la violencia estalló en 2011 estaba claro para muchos analistas geopolíticos que era el resultado de Al Qaeda, no de “manifestantes pro-democracia.” El gobierno de EE.UU., sus aliados y sus cómplices de la prensa occidental, deliberadamente mintieron al público, tergiversaron su caso a las Naciones Unidas que intervino en Libia en nombre de los terroristas internacionales, derrocando a un gobierno soberano, y garantizando la concesión de una nación entera como base de operaciones para el Grupo islámico Combatiente libio (LIFG). 3
¿Qué hacían los "pacíficos" manifestantes idolatrados en televisiones y por la izquierda de aquí  que irrumpían en Libia o Siria?
La realidad muestra que los "manifestantes" eran en realidad insurgentes fuertemente armados que arrasaron secciones enteras de las paredes de hormigón armado de una base militar de Bengasi, y después se hicieron con el control de artillería pesada y de vehículos blindados antes de apoyar a los rebeldes armados en las ciudades y pueblos cercanos. 4
¿Qué hacían con las mujeres? Abandonadas a su suerte en medio de una violencia extrema desarrolada por los fanáticos invasores, eran violadas, torturadas, asesinadas, conduciéndolas a una vida de miseria y demasiado horror.
¿Qué sabían de las mujeres libias y sus vidas? ¿Sabían algo? ¿Les interesaba siquiera saberlo?
Si los medios hicieran un trabajo serio de investigación hubieran descubierto que en Libia los hombres y las mujeres gozaban de los mismos derechos, sin embargo las diferencias culturales han sido utilizadas perversamente para dar la impresión contraria. 5
Las mujeres, así mismo, podían ir a la universidad, tener el mismo sueldo que los hombres y, por supuesto, conducir vehículos. Esto no es lo normal en cualquier país árabe, tanto por no tener medios como, especialmente, por serles vetado por motivos religiosos. Esta libertad que existía les permitía decidir con quién querían casarse y con quién no.
... desde los primeros días de su gobierno, Gadafi dijo que ni hablar de los matrimonios forzados. Las mujeres libias tienen el derecho a elegir a sus propios maridos. Ellas son animadas a buscar matrimonios por amor. Bajo la ley libia, ninguna persona, sin excepción, puede forzar a una mujer libia a casarse con ningún hombre por ninguna razón.6
Hubo activistas "pro-derechos humanos" de las mujeres que apoyaron a estos llamados rebeldes, es decir, a los mercenarios islamistas, que pertenecían o eran dirigidos por Al Qaeda. ¿Les parece incongruente? En Europa, con la enorme desinformación que hay cualquier cosa se puede hacer, hasta esto, la gente se traga todo. Tenemos así el caso de Magdulien Abaida, que llevó a cabo una campaña en Europa en favor de esos fanáticos y que viajó a París y a El Cairo para hablar contra el Gobierno de Gadafi y buscar ayuda para los islamistas. Cuando cayó el Gobierno libio fue a este país a celebrarlo. En el verano de 2012 quiso realizar una cumbre sobre las mujeres, financiada con dinero del Gobierno británico, en Bengasi. Allí mismo vio lo que ella y su gobierno habían creado, fue insultada y amenazada de muerte de forma bien explícita:
Te mataré y te enterraré y nadie lo sabrá. 7
Esto les pasó a muchas mujeres en Libia por culpa de personajes tan falsos y deshonestos como Magdulien Abaida, y de organizaciones y gobiernos que con sus mentiras humanitarias  engañaron a la población europea para que la guerra de invasión colonial fuese posible.

Y que se ha hecho realmente en estas naciones soberanas. ¿Ha habido progreso y ganancia de libertades?
¿Qué progreso? ¿el que condujo a una sociedad secular no fanática, como la que había en Afganistán en 1979, hacia  una dominada por el terror islamista: financiado, formado y armado por la élite económica de Estados Unidos? ¿Quién ha llevado la barbarie y la opresión a las mujeres y a la sociedad en Afganistán?. Y no solo en Afganistán: Libia, Arabia u otros lugares son ejemplo donde se ha apoyado también este extremismo islámico.

Los EE.UU. alentaron a Arabia Saudí y Pakistán para apoyar a los Talibán, desde luego en su avance hacia Kabul. Ahmed Rashid.

[Los Talibán] fueron activamente alentados por el ISI y por la CIA. Selig Harrison. Experto en relaciones de EE.UU. con Asia.

El referente que tuvieron los Talibán respecto a Arabia Saudí era lo que buscaba EE.UU. Tener un régimen tiránico, sin libertades, donde pudiesen hacer negocios sin tener problemas con la población local, al estar esta sometida a un sistema dictatorial y de terror. Lo expresaron claramente miembros del Senado estadounidense y diplomáticos. El portavoz, Glyn Davies, no vio “nada censurable” en la intención de los Talibán para imponer la estricta ley islámica, y un diplomático de EE.UU. en 1997 decía sin ningún reparo lo siguiente:
Los Talibán continuarán posiblemente como los saudíes. Habrá una ARAMCO [el consorcio de compañías petroleras que controlaba el petróleo saudí], gaseoductos-oleoductos, un emir, sin parlamento y un montón de ley Sharia. 8

Y no solo ocurrió con los Talibán, llevados al poder gracias a la OTAN, sino con los mujahideen (mercenarios islamistas) traídos de múltiples países a Afganistán para hacer la guerra "santa" y con el nuevo gobierno tras los talibán, formado por señores de la guerra igualmente extremistas. La situación de la mujer es incluso ahora peor que con los talibán y completamente diferente a aquellos años 70 y 80, cuando estaba el gobierno marxista, en la que podían vivir en libertad y trabajar e ir a la universidad. Estas cosas no se cuentan en los medios de comunicación por razones obvias que pondrían en muy mal lugar a los gobiernos occidentales y a los propios medios de comunicación, organizaciones "humanitarias" y a la izquierda política.
Amnistía Internacional seguía, pese a todo ello, con sus campañas propagandistas, como la de apoyo a la OTAN para, ¡que mantuviese el progreso que hemos visto en Afganistán!


Cartel de Amnistía Internacional en apoyo a la OTAN en Chicago, mayo de 2012

Con estos "progresistas" no hacen falta reaccionarios ni más imperialistas, ellos ya hacen cosas peores con embusteras palabras e imágenes.

Referencias-Notas:
1. Miguel Delibes. El Camino. 1950.
2. Ramón J. Sender. Imán. 1930.
3. Tony Cartalucci. Nato using Al Qaeda rat lines to flood Syria with foreign fighters. 25.10.12.
4. Tony Cartalucci. US Libyan policy: zero legitimacy. Land Destroyer. March 2011.
5. Leonor Massenet. Derechos de la mujer en Libia: los medios tegiversan la realidad. www.leonorenlibia.com. 27.11.2012.
6. Susan Lindauer. Libya’s War for “The Abaya”: Women’s Rights and NATO’s Support of Pro-Islamist Rebels. Global Research, 27.7.2011.
7. Libya rebel flees to UK as revolution sours for women. BBC Newsnight, 4.12.2012.
8.  Phil Gasper. Afghanistan, the CIA, Bin Laden and The Taliban. International Socialist Review. November-December 2001

domingo, 8 de abril de 2018

La incitación a la guerra y su prevención

Utilización fraudulenta de una fotografía de un campo de refugiados en Trnopolje (Bosnia) por Médicos del Mundo, añadiéndole otra de una torre de campos de concentración para que impactase más y lanzar un claro mensaje acusatorio de crímenes contra la humanidad y los nuevos nazis  contra los serbios en la guerra de Yugoslavia.

Allí donde se desencadenan procesos en los que se produce una una gran actividad en forma de masa o energía, se suele requerir una activación, un desencadenante que posibilite que tal potencialmente poderoso suceso suceda. Ocurre en las reacciones químicas que necesitan una energía inicial que las active, ocurre en el arranque de un motor que mediante un pequeño pero oportuno aporte al comienzo desarrollará posteriormente una fabulosa potencia.
Y así ocurre también en la vida humana, donde sucesos que por su alteración tan brusca de la vida cotidiana, por su enorme requerimiento en tantos sentidos en fines no constructivos, como es el caso de las guerras; necesitan de forma ineludible, si se quiere que acontezcan, de esa estimulación tan poderosa como oportuna si han de llevarse a cabo.
Ya conocerán que en una contienda bélica la primera víctima es la verdad, pese a que luego prácticamente todo el mundo, ustedes en su mayoría  también,   caerá en la falsificación, bien por ignorancia, temor o conveniencia social.
¿Qué hace un hombre o una mujer abandonando su hogar y yendo a lugares más o menos lejanos a matar a seres de características parecidas a él o ella a los que no conoce, con los que nada personal ha tenido? ¿Qué hace, de similar manera, dando apoyo para que otros lo hagan en vez de él o ella? Solo la extensión del odio, la ira y euforia colectiva puede producir tal  trastorno social.
El odio es cegador, daña a uno y a los demás, nubla la razón. Es por esto que se hace odiar a tal o cual dirigente, a tal o cual grupo humano, en un proceso terrible de demonizaciónEl odio inculcado en las mentes de los hombres y mujeres constituirá el más peligroso y letal de los venenos.
Se ha dicho correctamente que la inyección del veneno del odio en las mentes de los hombres por medio de la falsedad es un mal mucho mayor en los tiempos de guerra que las reales pérdidas de vidas. La corrupción del alma humana es  peor que la destrucción de su cuerpo. 1
De esta forma es fácil, al prevalecer la emoción y la ira sobre el buen sentido, extender el engaño, que trae la tragedia.
La guerra se libra en la niebla de la falsedad y en la turbación de la razón. La locura social una vez desatada será muy difícil de contener.
La mayor dificultad fue la puramente psicológica para resistir a la sugestión de las masas, cuya fuerza se convierte en terrible cuando la nación completa está en un estado de violento excitamiento colectivo. 2
De ahí la fundamental importancia de actuar preventivamente, siempre el mejor procedimiento, de evitar que esto ocurra, de desactivar la campaña de demonización, de odio, de exponer a la luz del día los hechos como realmente son y promover el entendimiento y el diálogo como método de actuación.  Haciéndolo así servirá de vacuna eficaz contra los interese egoístas de los que se lucran y prosperan con el dolor ajeno.
No es cierto que no se pueda hacer nada, que no se pueda evitar lo "inevitable", testigo de lo que digo lo tienen en Siria, que pese a tanta mentira no han podido lograr su fin, y no solo porque potencias hayan salido en defensa de su Gobierno legítimo, sino debido de la misma forma a un hartazgo de la gente de occidente  a provocar nuevas guerras con los ya muy conocidos embustes humanitarios y mediáticos
Fíjense lo que ya se decía allá por 1914, la guerra para acabar con todas las guerras, una verdadera guerra justa; vamos lo que ya estaba presente en la Edad Media y en los años de los siglos pasados, y en los que vendrán si sobrevivimos a nuestra propia necedad.
Aprendan de lo malo de nosotros, prevengan y eviten que nuevamente de forma inútil e innecesaria personas mueran y maten por cosas tan inútiles e innecesarias. Generen construcción, no destrucción; concordia, no enfrentamiento. Carl Sagan con sabiduría hacía una llamada a nuestra cordura:
La historia está llena de gente que por temor, ignorancia o ambición de poder ha destrozado tesoros de valor inconmesurable que ciertamente nos pertenecían a todos. No debemos dejar que vuelva a ocurrir. 3
Que no vuelva a ocurrir.

Referencias-Notas:
1. Arthur Augustus William Harry Ponsonby.  Falsehood in Wartime: Propaganda Lies of the First World WarGeorge Allen and Unwin, 1928.
2.  Jean Bricmont. Humanitarian imperialism. Monthly Review Press, 2006.
3. Carl Sagan. Cosmos. 1980.

lunes, 26 de marzo de 2018

Nacionalismo lingüístico y la lengua común o estándar


Abundan los malentendidos y el desconocimiento sobre las lenguas, tanto que se confunden las actuaciones, motivaciones y pensamientos políticos con los lingüísticos. Muchos, por etnocentrismo, interés particular o también y principalmente por desconocimiento, creen que un idioma más hablado, más escrito o más extendido geográficamente que otro tiene un grado de superioridad respecto a sus compañeros que no  logran esos números o esa proliferación. Confundiendo, en hábito muy arraigado, especialmente en el mundo capitalista, cantidad con calidad.
Ocurre y es común del mismo modo tener por mejor o  natural el tipo de lenguaje que utilizan los dirigentes sociales. Que fue impuesto con fines razonables en casos o perversos en otros al resto de la población en los procesos de escolarización.
Un elemento clave de la ideología del nacionalismo lingüístico es presentar la imposición de una lengua estándar como un proceso natural de desarrollo gramatical de las lenguas, en el que los hablantes acaban aceptando la lengua más cómoda o comprensible para ellos... 1
Ignorando, a drede, que no fueron los que hablan quienes eligieron nada, sino que a temprana edad, de forma obligatoria y sin posibilidad de elección recibieron tal paquete lingüístico. Luego ellos y ellas mismos se fueron distanciando de ese patrón en su habla cotidiana, a la que los que crearon aquella lengua tan artificial llaman como vulgar. Ganas de distinguirse sin fundamento.
En todo esto se oculta o se trata de ocultar, con bastante éxito, el verdadero trasfondo del asunto.
... se hace invisible el trasfondo étnico, social y político de la lengua estándar, se produce un proceso de desetnización y despolitización de ella, que da como resultado una lengua neutral, común, cómoda y fácil para todos. 1
Les tendré que recordar que ninguna es naturalmente común para todos, ya que la propia característica humana, como la de otras especies, genera diversidad, tan fundamental para la supervivencia y riqueza de la vida. Ni que tampoco ninguna está por encima de una etnia o cultura determinada. La estándar es la de la etnia dominante.
Por supuesto tampoco están libres de la influencia política, bien para ser privilegiadas, marginadas o incluso prohibidas.
Ahora reflexionen sobre sus creencias arraigadas al respecto y recapaciten si tienen la suficiente capacidad de autocrítica, siempre tan necesaria.

Referencias-Notas:
Juan Carlos Moreno Cabrera. El nacionalismo lingüístico español. Península. 2014.

domingo, 18 de marzo de 2018

La mentira y la guerra


Decía Sófocles que la mentira no llega a vivir lo suficiente para ser vieja, aunque hay que decir que sí lo hace para causar el daño pensado y que a veces estas mentiras perduran en la mentalidad colectiva pese a que la fuerza de las pruebas las desmintiese. Les pongo dos ejemplos  de esto último: la masacre de Srebrenica y Holodomor, que demuestran como el adoctrinamiento supera a la razón.
No obstante, el tiempo de pervivencia de la falsedad, aunque sea breve, es vital para poder desencadenar una guerra. Esto se hace de la siguiente forma, se demoniza y difama a unas determinadas personas o si es necesario a una etnia o cultura entera, acusándoles de cometer atrocidades. Estas personas o culturas son rivales políticos, económicos  y militares de los inductores del conflicto, que no pueden mostrar sus motivaciones reales si quieren conseguir su objetivo. Y así recurren a la emocionalidad, candidez e ignorancia de los muchos incautos siempre presentes, que se dejarán arrastrar por la impostura del "algo hay que hacer" o "hay que parar esto", consiguiendo finalmente dar legitimidad a la brutalidad del conflicto bélico.
No es la indiferencia el mal que tenemos que reprochar, sino la miseria humana de hacer el mal justificándolo como una buena acción, como que se hace el bien. 
Para avivar los ánimos y la indignación colectiva, para eso, para eso se crearon las organizaciones humanitarias y los reporteros de guerra.
Siempre es mejor la gente que va lo suyo y no cae en esta histeria colectiva que aquellos que van de solidarios, pero en el fondo contribuyen a la muerte y destrucción de tantos países y sociedades. 
¿Hacemos un poco memoria? La Primera Guerra Mundial, "la guerra para acabar con todas las guerras", una de las grandes matanzas de toda la historia promovida por motivos humanitarios.

Cartel apelando a los sentimientos humanos: "Quedándote en casa estás dando tu aprobación a este tipo de cosas" ( las imaginarias atrocidades del enemigo).

Como ven, cambian los tiempos, pero no los métodos perversos para engañar al público. Lo vemos de nuevo en la reciente invasión de Libia  utilizando mercenarios de Al Qaeda y la OTAN.



¿Por qué el mundo no nos ayuda?", reza el titular, acompañado de: "los rebeldes imploran la intervención...". Los pobres rebeldes abandonados a su suerte (miembros fuertemente armados y bien pagados de Al Qaeda al servicio del poder occidental) solicitan ayuda de forma conmovedora, engañando a los muchos irresponsables que por su ignorancia política e histórica no son capaces de ver lo que hay detrás de tales imágenes emocionales.

El poder económico lanza las falsas motivaciones humanitarias a través de los medios de comunicación (en la foto las del diario británico The Independent en relación a Libia), de similar modo actúan las organizaciones "humanitarias", y la izquierda da validez a tales embustes. Entonces, la guerra, para robar, matar y someter, tiene el camino libre. Una historia interminable de barbarie.
El modus operandi de utilizar imágenes y discursos conmovedores para movilizar e incitar a la guerra es tan vieja como la humanidad. Tan vieja como la ignorancia humana de su propia sordidez.

En este empecinamiento de la estupidez humana seguimos y pese a que una vez se ha desatado el temporal y todas sus desastrosas consecuencias vemos lo nefasto de nuestras actuaciones, el tiempo pasa y se olvida, volviendo a repetir la terrorífica y dramática rutina de la justificación de la guerra.