viernes, 17 de enero de 2014

El nazismo y la Iglesia católica: una alianza olvidada


Eugenio Pacelli, Secretario de Estado del Vaticano y futuro Papa Pio XII, firma el concordato con la Alemania nazi en julio de 1933

Hoy hablamos a menudo del nazismo, hay infinidad de filmes, documentales y artículos sobre ello. Aparentemente parece haber una buena información sobre ese tema, aunque en realidad estamos ante otro caso donde abunda la cantidad y escasea la calidad. Hasta tal punto es así que si alguien de aquella época, cualquier alemán y especialmente los dirigentes políticos y económicos de aquel momento, viese lo que se comenta ahora sobre su momento histórico, seguramente no entendiesen que se estaba hablando realmente de lo que allí aconteció. Digo todo esto porque hoy se presenta al nazismo en gran medida descontextualizado, descontextualizado de sus principales promotores e impulsores, social, histórica, económica y religiosamente, cuando todos estos factores tuvieron una importancia capital en su desarrollo y llegada al poder. Especialmente olvidados son dos de estos aspectos que más contribuyeron a que todo esto se pudiese dar, me refiero a las facetas económica y religiosa, cuyos poderes, el económico y el religioso, empujaron y posibilitaron para que el partido nazi dominase Alemania y más tarde Europa.
Sobre el apoyo desde sus orígenes al movimiento nazi por parte del mundo de los negocios y posteriormente en pleno poder, ya elaboré dos artículos que recomiendo su lectura para entender cómo ocurrió este suceso histórico: La influencia del poder económico en el auge del nazismo y Las corporaciones y el fascismo: una vieja alianza.
Sobre la influencia del poder religioso en el progreso del nazismo, enfocado aquí a la ayuda de la Iglesia católica, hablaremos en este artículo.
En la no fácil llegada al poder político por parte del partido nazi en Alemania, tuvo que luchar contra poderosos rivales, uno era tan insalvable que parecía no haber opción. Se trataba de la unión política entre políticos moderados, tanto del partido socialista como del partido católico, que rechazaban cualquier extremismo. Esto hacía inviable que los nazis pudiesen controlar el Parlamento. No obstante, el problema del partido católico parecía tener una solución, y de hecho esto ya había sido resuelto con éxito en otro lugar donde triunfó el fascismo, en Italía. Allí, los fascistas, en confabulación con la jerarquía eclesial, anularon al partido católico, permitiendo la llegada al gobierno de Benito Mussolini. Para ver el proceso que se dio en Italia aconsejo este artículo: La Iglesia católica y el fascismo.
Visto este precedente histórico, Hitler, que era cristiano, a diferencia de Mussolini, buscó un acercamiento a la jerarquía católica. Hasta tal punto cedieron los nazis que prometieron algo que a la Iglesia le había costado mucho conseguir en Alemania, donde sus relaciones siempre habían sido difíciles debido a sus posturas intransigentes en política y religión, esta promesa era la firma de un Concordato.
Hitler prometió que la Iglesia católica tendría una especial posición de privilegio en el Nuevo Reich si el Vaticano usaba su influencia para asegurarle el voto del Partido del Centro [el partido católico]. El Vaticano acordó, y Hitler hizo una promesa adicional de que en la declaración inaugural de su Gobierno haría una declaración pública que efectivizaría el privilegio prometido. (1)
Así, el 23 de marzo de 1933 el partido católico votó en el Reischstag (Parlamento) por Hitler.
Ya en abril, mayo y junio de ese año se llevaban a cabo las negociaciones del Concordato. Tal era el apoyo, que el prelado Kaas, líder del partido católico, en su estancia en Roma durante este proceso de negociación describiría a Hitler como:
...el portador de elevados ideales quien hará todo lo que es necesario para librar la nación de la catástrofe. (1)
Estas declaraciones recordaban a la de los altos dignatarios católicos en favor de Mussolini cuando les salvo de la quiebra y les dio y restauró propiedades y poder. (2) 

En este ambiente de concordia entre nazis e Iglesia católica, Hitler diría:
De la manera como vemos en el Cristianismo el firme fundamento de la vida moral, así es nuestro deber cultivar relaciones amistosas con la Santa Sede y desarrollarlas. (1)
El Papado ejerció entonces su poderosa influencia, ordenando a su clero instruir a los católicos sobre el buen camino emprendido por los nazis, convirtiendo a aquellos de dudosas intenciones y carácter violento en un referente al que apoyar y votar. Los resultados electorales mostrarían este cambio ejercido por el poder eclesial en las opiniones de los alemanes, los nazis aumentarían sus votos, su poder y su respetabilidad.
Otro aspecto poco ejemplar y bastante silenciado, es que Hitler hizo un trato con el Vaticano en el que pedía a la Iglesia que no interfiriera ni protestara contra la persecución que ya tenían en marcha los nazis contra los comunistas, los socialistas y los judíos, e incluso contra miembros díscolos de la propia Iglesia. Curiosamente todos ellos eran enemigos tradicionales e históricos de Roma (la jerarquía eclesial), los judíos especialmente también, no fue por ello difícil a los nazis utilizarlos como chivo expiatorio, ya que así habían sido usados durante siglos en el mundo cristiano. Desde los orígenes del cristianismo se persiguió al judaísmo, a pesar, y seguramente por eso, de que Jesús de Nazaret fuese exclusivamente judío y no cristiano. Ver este artículo sobre la figura del nazareno: Jesús de Nazaret: en busca de su realidad social
La Iglesia actuaba en el mundo no de acuerdo a un código moral, sino de acuerdo a un interés por el poder.
La "autoridad" [la Iglesia católica] que reclama ser la autoridad moral del mundo fue prácticamente la única que no profirió una sola palabra en defensa de los perseguidos, o de reproche a los Nazis. Sería bueno recordar que esta fue la misma "autoridad" que le pidió al pueblo español a que desobedeciera a su gobierno [durante la Segunda República], y que inicio una revuelta armada en México llamando a una santa cruzada contra el comunismo. (1)
El partido católico finalmente cedió a las presiones y órdenes del Vaticano para que no fuera un obstáculo al partido nazi, y el 5 de julio de 1933 se llevaba a cabo su disolución. Eugenio Pacelli, que sería el futuro Papa Pio XII y que había sido nuncio apostólico en Alemania, en Baviera, y ahora era Secretario de Estado del Vaticano, decía para calmar los ánimos de los católicos:
A causa de la exclusión de los católicos como un partido político de la vida pública de Alemania, cuánto más necesario es que los católicos, privados de representación política, encuentren en los pactos diplomáticos entre la Santa Sede y el Gobierno Nacional Socialista las garantías que puedan asegurar para ellos, por lo menos, el mantenimiento de su posición en la vida de la nación. Esta necesidad es sentida por la Santa Sede, no solo como un deber hacia sí misma, sino también como una responsabilidad solemne ante los católicos alemanes, para que estos no puedan desaprobar al Vaticano por haberlos abandonado en un momento de crisis. (1)
La postura de la jerarquía católica en Alemania era clara, se abría una nueva era que apoyaron con entusiasmo y gran expectación. El cardenal Faulhaber lo expresaba de este modo:
En la época liberal se proclamó que el individuo tenía el derecho a vivir su propia vida como él escogiera; hoy los dueños del poder [Hitler] invitan a los individuos a subordinarse a los intereses generales. Nos declaramos partidarios de la doctrina y nos regocijamos en el cambio de mentalidad. (1)
El Arzobispo Bamberg también mostraba su firme apoyo de forma pública ante la prensa:
...para que todos "apoyen los esfuerzos del Gobierno Nacional enérgica y sinceramente para realizar la reconstrucción de Alemania y renovar su vida económica y espiritual". (1)
La Iglesia católica con este apoyo al nazismo obtenía privilegios y poderes que antes no había tenido, como imponer decretos en estados alemanes que antes se habían negado a recibir órdenes o a realizar acuerdos con el Vaticano.  La Iglesia había luchado durante siglos para imponer sus decisiones a la Alemania luterana, ahora, con los nazis, conseguía de forma fácil lo que antes no pudo con todo tipo de estrategias políticas y militares. No hay que olvidar que en aquella Alemania solo un tercio eran católicos. A cambio de estos privilegios y de otros, como el deseado control sobre la educación, los obispos católicos prestaban juramento de lealtad al Reich nazi.
El Vaticano había alcanzado ahora los principales objetivos de la Iglesia católica en Alemania: la desaparición de una República, la destrucción de una democracia, la creación del absolutismo, una asociación íntima de Iglesia y Estado, en un país donde más de la mitad de la población era protestante.(1)
La cabeza de la Iglesia en Alemania, el cardenal Bertram, hablaba de la asociación entre el Estado y la Iglesia, sus metas comunes de promover la educación cristiana y llevar a cabo una guerra contra el ateísmo y la inmoralidad. Poniendo en evidencia el mito extendido en nuestros días de que el nazismo es debido supuestamente a los males del ateísmo, bien al contrario.
"El Episcopado de todas las Diócesis alemanas, como es mostrado por sus declaraciones al público, tan gustoso para expresar en cuanto se hiciera posible después del reciente cambio en la situación política a través de las declaraciones de Vuestra Excelencia su sincera disposición para cooperar con su mayor habilidad con el nuevo Gobierno, el cual había proclamado como su meta promover la educación cristiana, emprender una guerra contra el ateísmo y la inmoralidad, fortalecer el espíritu de sacrificio para el bien común y proteger los derechos de la Iglesia. (De una carta de Su Eminencia el cardenal Bertram al Canciller Herr Hitler después de la conclusión del Concordato entre el Vaticano y el Gobierno alemán. Vea Universe, del 18 de agosto de 1933). (1)
Cuando existieron protestas y choques de los civiles alemanes con los nazis, como los ocurridos con los líderes católicos  Schleicher y Strasser, que fueron asesinados, el Vaticano siguió la misma actuación que en la Italia fascista, el silencio.
El Vaticano solo protestó contra el nazismo cuando chocaron sus intereses, algo lógico, ya que ambos eran sistemas totalitarios que querían imponer su voluntad, pero a pesar de eso siguió colaborando y apoyándolo. La jerarquía católica tenía en mente no solo los derechos y privilegios en Alemania, sino la conquista de la Unión Soviética, para destruir al gobierno comunista y especialmente también para dominar y someter a la Iglesia ortodoxa, un enemigo milenario. Para ello necesitaba a los los nazis. Y así ejerció su influencia en los millones de católicos extendidos por toda Europa, y cuanto mayor influencia tenía mayores y más terribles fueron las consecuencias. Ver el caso de Polonia: La invasión de Polonia por la Alemania nazi: un ejemplo de guerra humanitaria.


Notas:

(1)Avro Manhattan. The Vatican in World Politics. Italy, The Vatican and Fascism. London: C.A. Watts & Co. Limited, 1949.
(2) Mikel Itulain. El fascismo y la Iglesia católica.


34 comentarios:

  1. Un detalle a este articulo para un escritor critico: el tal Jesus nunca existio sino que fue otra patragna para robar a los judios su religion monoteista; la ciudad de Nazareth no existio, segun investigadores -ver por google "Religion inventada: Nazareth..".- sino hasta el siglo IV. Aqui mencionas la lucha por aquel entonces del catolicismo con la religion Ortodoxa; la actual guerra en Ucrania es una extension de lo mismo... Por otro lado, dicen que el IV reich se esta ya preparando para Europa, por lo pronto el Parlamento Europeo acaba de pronunciarse sobre la prohibicion de "burlarse" del cristianismo... Atisbos de este futuro? Un saludo y gracias.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues es lo que muchos dicen. Sin embargo no han podido acabar con el cristianismo, pues esta nueva forma de doctrina, desde el punto de vista político, no le convenía a las élites de ese tiempo. Y al no lograr acabar con los cristianos, surgen herejías como los macedonianos y arrianos, entre otros. Yo antes criticaba a las religiones, pero al ver que no quieren decir los anti, mejor me alejé de eso.

      Eliminar
  2. ¿Y porque este articulo no considera relevante la Encíclica Mit brennender Sorge?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Seguramente porque en esa encíclica, pubicada en 1937, la Iglesia por lo que parecía preocupada es por ver al nazismo como a un rival, en vez de denunciar a fondo la explotación social del pueblo alemán por parte del fascismo y el militarismo que amenazaba la paz en Europa.

      Eliminar
    2. La encíclica denuncia el incumplimiento del nacional socialismo a los pactos del concordato, el más importante de todos la formación moral católica. Y por qué el nacional socialismo incumple el pacto, pues porque la enseñanza moral católica no sirve a sus intereses ni se doblega (salvo algunas excepciones) al discurso nazi. La persecusión a la Iglesia, sacerdotes, laicos y obispos que ocurrió en alemania y que es denunciada en la encíclica es manifestación de todo lo contrario que usted sugiere en el artículo, de existir un pacto entre nazismo y la Iglesia, y si la Iglesia lo hubiese cumplido (servido a los intereses de Hitler) no tiene ningún sentido reemplazar la Iglesia con una seudo-iglesia promovida por los nazis, sería una movida políticamente estúpida, y si algo tenía Hitler era sagacidad.

      Eliminar
    3. Como ya he indicado, los choques con el nazismo, rápidamente solucionados por Pio XII, se debían a rivalidades de poder. La enseñanza era, claro, uno de ellos. La moral católica entonces no era muy ejemplar. También el régimen de Franco persiguió a miembros del clero, pero la postura de la Igesia, como en Alemania, era clara

      Eliminar
  3. En verdad no sabia nada de esto, pero que fue lo que hacia y decía la iglesia durante la segunda guerra mundial ya?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Podría dedicarle otro capítulo a ese momento si están interesados.

      Eliminar
    2. Muy interesante el articulo, muestra un lado oscuro de la Iglesia Católica.

      Eliminar
  4. Vez es lo que digo.. hay gente.. critiana que le encanta discriminar con que ellos son lo mejor, los que seran salvado, los santos.. y no saben nada de historia ni de los crimenes horribles de los que fue participe la iglesia catolica..

    ResponderEliminar
  5. Mira chico, tu nivel de información sigue anclado en los 60. Deberías saber que Pío XII salvó más vidas de judíos que Oskar Schindler (búscalo en Google), todas las estancias de Castelgandolfo estaban plagadas de judíos. Por algo el rabino de Nueva York, David Dalin dijo "Durante el siglo XX el pueblo judío no tuvo un amigo más grande". 
    Lapide documenta cómo Pío XII favoreció la salvación de al menos 700 mil judíos de manos de los nazis. 



    Muchos grandes judíos reconociéron a Pío XII como el Premio Nobel Albert Einstein, el rabino jefe de Israel Isaac Herzog, los primeros ministros Golda Meir y Moshe Sharett, y en Italia personas como Raffaele Cantoni, que en aquella época era presidente de la Unión de las comunidades judías italianas. Pero se pueden hojear también muchos artículos publicados en el «Jewish Advocate» de Boston, en el «London Times» y, en varias ocasiones, en el «New York Times». 


    Su silencio fue una eficaz estrategia orientada a proteger al mayor número posible de judíos de la deportación. Una denuncia explícita y dura contra los nazis por parte del Papa hubiera sido una invitación a la represalia, y hubiera empeorado las disposiciones hacia los judíos en toda Europa. Hay  pruebas de que, cuando el obispo de Münster quiso pronunciarse en contra de la persecución de los judíos en Alemania, los responsables de las comunidades judías de su diócesis le suplicaron que no lo hiciera, pues hubiera provocado una represión más dura contra ellos».



    La incompatibilidad evidente con los principios católicos, la pretendida glorificación y mesianismo de esa entelequia denominada "raza germánica" llevó a que en septiembre de 1930 el obispado de Maguncia ordenara negar los sacramentos a los afiliados a dicho partido.

    "La concepción del estado totalitario..." dice la encíclica "es inconciliable con la doctrina católica.".



    Podías leerte las encíclicas "Non Abbiamo Bisogno" 1931 - Carta encíclica del Papa Pío XI sobre el fascismo donde condenaba "una ideología que explícitamente se resuelve en una verdadera estatolatría pagana" y que "inculca a sus fuerzas jóvenes el odio, las violencias, las irreverencias".  O la encícliclia Mit brennender Sorge 1937  donde dice «Todo el que tome la raza, o el pueblo, o el Estado, o una forma determinada del Estado, o los representantes del poder estatal u otros elementos fundamentales de la sociedad humana [...] y los divinice con culto idolátrico, pervierte y falsifica el orden creado e impuesto por Dios», Hitler calificó a esta encíclica como un panfleto y escrito tendencioso contra Alemania y a la Acción Católica es llamada la "Internacional negra".



    El Schwarze Korps, órgano oficial de las SS  editorializaba: "…nosotros no tenemos más confianza en vuestra moral. Nosotros temblamos por la juventud que os es confiada, por los seres encomendados a vuestros cuidados, por la fortuna del pueblo que administráis". "Es el soplo pestilencial de un mundo de podredumbre que se nos manifiesta aquí y que hace subir hasta el cielo su hediondez. Queremos hablar de los escandalosos acontecimientos, de los que son teatro las esferas religiosas y los conventos que nos presentan el registro completo del crimen desde el perjurio hasta el incesto pasando por el crimen sexual. Y ¿qué pensar todavía de todo lo que ha podido suceder detrás de los muros de los monasterios y en las filas de la confraternidad romana que no ha salido fuera y que no ha sido castigado por la ley?".

     

    ResponderEliminar
  6. La jerarquía alemana pensaba que la única posibilidad ―aunque fuera la solución «menos mala»― de conseguir una cierta autonomía era celebrando un Concordato. Y, a pesar de que los nazis violaran el Concordato una y otra vez, en cierto modo consiguió preservar una autonomía en un sociedad totalitariamente uniformada. El Concordato fue una maniobra de engaño de Goebbles. Inmediatamente después de la firma del Concordato se prohibieron todas las sociedades y asociaciones católicas con el pretexto de combatir el "catolicismo político" y también el partido católico. El nazismo usó del Concordato para su propaganda, no teniendo la más mínima intención de honrar tal acuerdo; de hecho, iría aún más lejos que el fascismo, atacaría todas y cada una de las instituciones de origen religioso en general y judías en particular. La Iglesia Católica no constituyó la excepción y si hubo cierta gradación en el ataque, fue no por consideración o duda, sino por un mero manejo de los tiempos como parte de una estrategia política. No se trataba de repetir la mala prensa de México, España o Rusia. No se trataba de generar mártires como en tiempos de Diocleciano, sino de ir minando las almas, poniendo trabas, proscribiendo y finalmente si todo eso no era suficiente: eliminando. El proclamado "cristianismo positivo" del Reich tenía mucho más que ver con los tiempos del emperador Juliano.



    Los nazis acusaron a los católicos de muchos crímenes que no cometieron, suprimieron la mayoría de las instituciones católicas, quisieron desacralizar la Navidad al más puro estilo Manuela Carmena.



    Puedes leerte el libro  "En defensa de Pío XII. Las razones de la historia", y verás de donde viene la leyenda negra contra este papa en la que te has quedado anquilosado. 
    El comunismo internacional, dirigido desde Moscú, asumió en los últimos meses de la guerra una actitud muy agresiva respecto al Vaticano. […].
    Fue sobre todo la alocución de Pío XII a los cardenales del 2 de junio de 1945, pronunciada en ocasión de la fiesta de su onomástico, san Eugenio, la que puso en movimiento una campaña concertada de ataques a la persona del Papa. En este importante mensaje el Papa recorría la lucha sostenida por la Santa Sede, a partir de los tiempos de Pío XI, contra el nazismo y contra las doctrinas anticristianas por él divulgados. […]  De hecho, inmediatamente después de la alocución del 2 de junio, Radio Moscú comentó con palabras muy fuertes, como no había ocurrido hasta entonces, el mensaje del Papa. Pío XII fue acusado de ser el Papa de Hitler, de no haber condenado el nacionalsocialismo, de haberse quedado en silencio frente a las atrocidades de los nazistas: "Quien ha oído el discurso del Papa, en ocasión de la fiesta de San Eugenio - comentaba Radio Moscú - , ha quedado sorprendido sobremanera de saber que el Vaticano, durante los años pasados de predominio de Hitler en Europa, actuó con valor y audacia contra los delincuentes nazistas. En cambio, las obras realizadas verdaderamente por el Vaticano dicen lo contrario. […] 


    La maquinaria soviética se puso manos a la obra para reescribir la historia (un pasatiempo muy muy comunista) y en 1963 se estrenaba en París la obra teatral «El Vicario», de Rolf Hochhuth, y poco después el libro de John Cornwell, «El Papa de Hitler»


    Puedes leer también al desertor de más alto rango del comunismo en los 70’s -Ion Mihai Pacepa- por cierto, asiduo al yate de los Castro, sobre como la KGB incluso apoyó la fundación de la Teología de la Liberación, para la infiltración comunista en la iglesia católico

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. bien maranatha, parece q algunos no les gusta q los contradigan.

      Eliminar
    2. Tendrá que estar preocupado porque lo que dice se con tradice con los hechos, no con lo que yo piense, que aquí no importa. Y por su mala educación y falta de respeto, que pareces claramente compartir.

      Eliminar
    3. sr Mikel, Maranatha mas está propenso DEFENDER la candidez e inocencia o "secuestro" del PAPA PIO XII a manos de los nazis ,rebuscando datos que puedan paliar su muy detiorada imagen.SIN embargo,saliendo de dudas y a la caída de los nazis en 1945, el cuestionado Papa cursa una carta al presidente estadounidense Truman,conminando a luchar contra el régimen comunista .El mandatario en tono negativo le recuerda una guerra contra dicho régimen sería desastroso y terrible para ambos bandos con la pérdida de vidas de jóvenes rusos-americanos.Recalca la misiva que una DERROTA AMERICANA o inglesa causa de la guerra,el papado podría unirse fácilmente con RUSIA en contra de los EEUU,COMO LO HIZO Anteriormente con los alemanes.Si puede enviarme su correo para remitirle el integro de la carta por el presidente Truman.aevea9@yahoo.es

      Eliminar
  7. También te recomiendo lo punlicado hoy en EL Confidencial
    http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2015-11-07/el-plan-secreto-de-pio-xii-para-matar-a-hitler-al-descubierto_1086477/

    ResponderEliminar
  8. Bueno Maranatha, a parte de tu palabrería propagandística tu poca educación, no aportas nada de valor. Las diferencias y lucha que hubo entre El Vaticano y los nazis se debieron en realidad a una rivalidad de poder, no a muchos escrúpulos morales. Tal vez donde mejor se refleja la posición de esta jerarquía católica es precisamente en la católica Polonia: http://miguel-esposiblelapaz.blogspot.com.es/2013/07/la-invasion-de-polonia-por-la-alemania.html

    ResponderEliminar
  9. Hola¡. Hace poco vi un cuadro gráfico que sin mayor explicación decía que el nazismo y la iglesia católica habían sido aliados, apareciendo Hitler en compañía de un prelado de esa orden religiosa, y al respecto, en esa publicación me permití, hacer unos comentarios, hoy encuentro felizmente mayores e importantes datos en tu publicación en orden a su relevancia, bueno, me permito trascribir aquí en tu espacio esa opinión tal cual la emití en aquella ocasión:

    "Quiero partir de un hecho: como estado totalitario Hitler no quería competencia alguna, ni del mismo dios, pudiéramos decir que prácticamente el estado nazi fue un estado laico, no fue un estado confesional, lo que no lo hace menos atroz. Más o menos el 37% de la población de la Alemania nazi eran católicos, Hitler era uno de ellos. Ciertamente la iglesia católica en Alemania desde el ascenso del nazismo comenzó a sufrir una serie de restricciones materiales y económicas que a la postre la redujo a expresiones mínimas de mero apéndice del nazismo, más nunca fue un ente perseguido por el Hitlerismo a efecto de acallar alguna voz de oposición por parte de ella, puesto que nunca se opuso al nazismo, y aún más, bien se pudo acomodar a ese régimen, que de alguna manera le aseguraba una posición clasista de privilegio, para sobrevivir, poniéndose una mordaza para no dar la voz de alerta en un primer momento ni para denunciar los crímenes del nazismo después, aunado al hecho de que toleró y propició que la inmensa mayoría de católicos alemanes estuvieran del lado de los nazis y hasta militasen en los órganos fascistas como las SS o las juventudes hitlerianas . De entre los miles de jerarcas católicos alemanes fueron casi nulas las voces de oposición al nazismo, sólo como dos o tres prelados elevaron su voz en ese sentido. El papá romano que ni duda cabe nunca hizo o tomó alguna medida para tratar de paliar siquiera en lo más mínimo esa situación no obstante estar enterado perfectamente al detalle de ella. Existe un hecho histórico que pinta de cuerpo entero el papel del papa: en una región cercana a Francia, cercana a Alsacia y Lorena, no recuerdo el nombre, se los debo, se realizaría una votación para decidir de la permanencia de su población a Alemania o su paso a Francia; esa población de credo católico no quería nada con la Alemania Fascista por lo que todo inclinaba a pensar que se decidiría por voto su separación de esta, pero, entonces vino la orden del papá disciplinando a dicha población para siguiese en la Alemania nazi, y asi se hizo, ganó la candidatura fascista. (...) que la iglesia católica escondió judios amerita datos duros porque todo apunta a que no fue así. Bibliografia: "La iglesia católica y la Alemania Nazi", autor Lewy Guenter, editorial Grijalbo, México."

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, como dices, el régimen nazi no quería competencia, pero necesitaba de la Iglesia Católica, no solo en Alemania, para ganar legitimidad y apoyo de la población. Y la Iglesia necesitaba de los nazis para acabar con los aires de libertad y especialmente para eliminar el comunismo en Europa, incluida Rusia. A nivel práctico no fue un sistema laico, sino decididamente apoyado en la religión para fomentar la obediencia y las campañas militares.

      Eliminar
    2. http://www.spirituallysmart.com/nazi.html

      "I learned much from the Order of the Jesuits", said Hitler... "Until now, there has never been anything more grandiose, on the earth, than the hierarchical organization of the Catholic Church. I transferred much of this organization into my own party... I am going to let you in on a secret... I am founding an Order... In my "Burgs" of the Order, we will raise up a youth which will make the world tremble... Hitler then stopped, saying that he couldn't say any more.." Hermann Rauschning, former national-socialist chief of the government of Dantzig: "Hitler m'a dit", (Ed. Co-operation, Paris 1939, pp.266, 267, 273 ss).

      Eliminar
  10. Cómo actuaron los judíos previo a la 2da Guerra Mundial?, puede verlo en el link:
    http://kristosluz.blogspot.com
    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En primer lugar, englobar a los judíos, personas con cultura o religión judía, en un bloque homogéneo, no deja de ser una falsificación de la realidad; como no podría hablarse tampoco de los cristianos como un conjunto igual con intereses iguales.
      Esa fobia hacia lo judío procede del odio que generaron los primeros cristianos y padres de las iglesias cristianas hacia esta religión. El motivo es que el Jesús histórico era judío, y la nueva religión quería cortar con estas raíces. De ahí la costumbre de culpar prácticamente de todo a los judíos.
      Los Estados Unidos entraron en la Primera Guerra Mundial para fortalecerse como potencia a nivel global y para enriquecerse los grandes propietarios; de ello hablo en mi libro "Estados Unidos y el respeto a otras culturas y países".

      Eliminar
  11. Me parece una hipótesis muy plausible en líneas generales. Habría que mencionar los pactos de Letrán con el partido fascista de Musolini a través de los cuales la Iglesia recibe territorio, una fortuna, y la capacidad de educar a las nuevas generaciones italianas ¿En qué valores?. en la adoración a Musolini, al movimiento fascista y al capital ¿A cambio de qué? Respuesta: del control de las "almas". El ejercicio del poder sobre las masas requiere de control militar, político, económico y "religioso". Musolini no podía dominar el "espíritu" de una nación bien trabajada por la iglesia con un 90% de católicos. El poder sobre las "almas" es lo que le faltaba...y la iglesia se lo dio en bandeja, como la cabeza de Juan. Yo no creo que Jesús se sentara a firmar con un asesino homicida ningún pacto a cambio de territorio, dinero y poder de influencia, pero una vez más, el Vaticano estaba en las antípodas de los valores cristianos que dice defender.

    ResponderEliminar
  12. Como observador noto que este artículo muestra información, que algunos no les gusta que sea conocida. Más bien buscan usar la estrategia de la desinformación, para tratar de opacarlo.

    ResponderEliminar
  13. Por supuesto que la Iglesia apoyò a Hitler, si bien hubo algunos sacerdotes contrarios al nacionalsocialismo, y algunos dirigentes dentro del partido furiosamente anticristianos... Personalmente, soy catolica y NS, y creo que el bando que luchaba por Occidente, era realmente el del EJE, que obviamente, luego fue demonizado por los vencedores. Entonces, si algun zurdo se imagina, que a mi (y a otros) nos afecta que digan que el catolicismo hizo alianza con Hitler, ESTAN COMPLETAMENTE EQUIVOCADOS: Asi ocurrio, y los catolicos que pelearon para el Eje, en la opiniòn de muchos estuvieron en el bando correcto. NO NOS CREEMOS QUE LA SEGUNDA GUERRA HAYA SIDO UNA PELEA DE BUENOS (ALIADOS) CONTRA MALOS (ITALIA, ALEMANIA Y JAPON)... TAMPOCO NOS TRAGAMOS LA VERSION SIONISTA DE LA SEGUNDA GUERRA Y TODAS SUS INCALIFICABLES MENTIRAS, muchas de ellas, hoy sustentadas por un Vaticano vergonzosamente infiltrado. Cuando Hitler llegò al poder, media Alemania era catolica y media Alemania era Protestante. Las Ss, tenìan sus propios capellanes, y es sabido que dentro del uniforme militar de los alemanes, iba incluida la cruz de los caballeros templarios. Y POR CIERTO, TAMBIEN ME IMPORTA UN CUERNO QUE HAYA QUIENES DIGAN QUE CRISTO NO EXISTIÒ... PRONTO, LOS QUE AFIRMAN ESO, FERTILIZARAN NARDOS, Y LA IGLESIA SEGUIRA CAMINANDO EL MUNDO.... VIVA CRISTO REY Y HONOR A QUIENES LUCHARORN POR OCCIDENTE. MUERTE AL MARXISMO ATEO, Y AL SIONISMO OPRESOR

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mucho fascista y antisemita aprovecha para meter la patita también. ¿Eh, Mikel?

      Eliminar
  14. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El autor de los artículos de este blog, como lo indico en la portada, soy yo. Salvo indicación expresa.

      Eliminar
  15. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar

Puede poner aquí sus opiniones, siempre con respeto y con ánimo de enriquecer y fomentar el debate.
Las personas que participen deberán identificarse con el fin de que asistamos a un debate e intercambio de opiniones en condición de igualdad.
Gracias-Mila esker-Thank you.