sábado, 22 de junio de 2013

Amnistía Internacional: dime con quién andas y te diré quién eres.


Un tremendo trío: a la izquierda Madeleine K. Albright, antigua Secretaria de Estado de EEUU (1997-2001) en el gobierno de Bill Clinton, en el centro de la foto Suzanne Nossel, Directora Ejecutivo de Amnistía Internacional sección EEUU y antigua empleada de Hillary Clinton, esposa de Bill Clinton, y a la derecha, James Wolfensohn, antiguo presidente del Banco Mundial (1995-2005) que llevó a la ruina a pueblos enteros con su política neoliberal, obedeciendo a las indicaciones de Wall Street, estas tres personalidades reunidas para un debate humanitario bajo el título: «¿Está el sueño de la ONU muerto? Las Organizaciones Internacionales y los Desafíos del Cambio», 24 de enero de 2012. (de Red Voltaire: Mikel Itulain. El papel de Amnistía Internacional en la guerra contra Siria. 12.9.2012. Enlace.)


En mayo del año 2012 la OTAN celebraba una cumbre en Chicago y Amnistía hacía lo propio celebrando del mismo modo una "cumbre en la sombra". Amnistía, también, le hacía una buena campaña publicitaria a la OTAN, colocando por la ciudad grandes carteles en los que junto a una imagen de mujeres afganas cubiertas completamente indicaba: OTAN, ¡sigue adelante con el progreso!,(2) supuestamente para defender los derechos de las mujeres. Además, su directora ejecutiva en Estados Unidos, Suzanne Nossel, que estaba vinculada al departamento de Estado estadounidense, junto a haber trabajado como vicepresidenta de estrategia y operaciones para el Wall Street Journal  para corporaciones mediáticas como Bertelsman Media o mantener colaboraciones con los think-tank del poderoso mundo corporativo económico, como el Council on Foreign Relations, decía:

...hay un grave riesgo de que las mujeres afganas mirarán al periodo de implicación de la OTAN como una señal de esperanza en medio de una sombría trayectoria a largo plazo de inseguridad. Después de miles de millones de dólares y miles de vidas dadas a la causa de un Afganistán seguro y pacífico, dar marcha atrás al reloj de los derechos de las mujeres sería trágico. Las mujeres afganas de forma entendible temen que una vuelta a los oscuros días del control talibán sobre sus vidas hará retroceder sus derechos, socavará la estabilidad y prosperidad de Afganistán a largo plazo, y erosionará el legado de la última década de compromiso de Estados Unidos y la OTAN en ese país.(1)

La misma Amnistía Internacional, en ese comunicado de prensa, hacía también una buena campaña en favor de la invasión sobre Afganistán a cargo de la OTAN y de Estados Unidos.

Cuando los Estados Unidos y la OTAN entraron en Afganistán en el año 2001, entonces el Secretario de Estado Colin Powell indicó: "La recuperación de Afganistán debe conllevar una recuperación de los derechos de las mujeres afganas: en realidad no será posible sin ellas.(1)

No es extraño, pues, ante todo esto, que se dijese que Amnistía Internacional estaba haciendo la misma campaña  propagandística para hacer aceptable la guerra que hizo la propia Administración estadounidense.

Quizás incluso más llamativo es que la conexión que hace Amnistía Internacional entre la presencia de la OTAN en Afganistán y el "progreso" de los derechos de las mujeres, es de hecho una evidente repetición de la propaganda difundida por George W. Bush para justificar la invasión de Estados Unidos de Afganistán. El 18 de noviembre de 2001, Laura Bush, se hizo cargo de la emisión semanal por radio de su marido para asociar los derechos de las mujeres con la necesidad de la intervención militar. (2)

Una organización "humanitaria" llevando a cabo una operación de propaganda para justificar una invasión militar, curioso, cuando menos.
Aquí, Amnistía se comportaba como una copia de la Administración estadounidense, siguiendo sus campañas proguerra y poniendo en su dirección a una persona directamente vinculada al Gobierno estadounidense y al mundo corporativo. El Gobierno de Estados Unidos había hecho esto con Bush padre e hijo, ambos del poderoso mundo económico. Finalmente cambió su postura y con el fin de que fuese menos descarada la imagen de que el poder económico dirige el país, puso a Obama, que es peor que su predecesor, pero puede hacer su actuación un poco más creíble. Amnistía seguiría también aquí el modo de actuar de la administración estadounidense y finalmente tuvo que dimitir su directora ante las numerosas denuncias. Amnistía se había descarado demasiado y había mostrado de cara al público algo que habitualmente intenta ocultar, su vinculación y defensa de los intereses de las grandes corporaciones económicas de Estados Unidos (y también de Gran Bretaña) y del gobierno que las representa.
Hay que recordar que la penosa situación de las mujeres en Afganistán se debía al apoyo dado por el gobierno norteamericano y sus corporaciones a los yihadistas que atacaron y asolaron al país desde el año 1979, convirtiendo un país tolerante y moderno en una tragedia humana, cultural, social y económica. Vean este enlace con imágenes y textos que explican lo que había antes y lo que vino después, incluidos otros países donde Amnistía Internacional también apoyó su ataque: ¿El futuro de las mujeres en Siria? Hoy parece increíble, pero es completamente verídico y real. Todo gracias a la brutal acción de los ejércitos de la OTAN, de Estados Unidos y de sus mercenarios de a pie, los yihadistas islámicos, incluida Al Qaeda. Sobre Al Qaeda y su función: Al Qaeda.
En relación al papel de la OTAN y al progreso real que ha traído este papel, se traduce en: matanzas, enorme incremento en la producción de droga para la venta al exterior y en enorme corrupción con el dinero derrochado. Recomiendo este enlace sobre la falta de progreso, algunas de las matanzas y el enorme negocio de la droga: La OTAN no trae el progreso al mundo. Sobre la corrupción, derroche y engaño que es la guerra, y especialmente la "guerra contra el terror", este otro: La guerra contra el terrorismo es un fraude.
Para este apoyo a la campaña militar en Afganistán Amnistía Internacional contó con el apoyo de una figura relevante en el poder, Madeleine Albright.

...la que fuese secretaria de Estado responsable de decir que las sanciones que provocaron la  muerte en Irak, por las sanciones económicas, de posiblemente más de un millón de civiles, la mayoría niños, valían la pena, que era un precio que valía la pena pagar. (3)

Ante esta presencia y respaldo, la propia Nossel se creció y no se cortó un pelo, saltándose la propia diplomacia de estos eventos y lanzando una proclama para el ataque militar a Siria, como antes se hizo con libia.

La primavera pasada el Consejo de Seguridad consiguió formar una mayoría para una acción enérgica en Libia y fue al principio muy controvertido, [causando] muchos recelos entre los miembros del Consejo de Seguridad. Pero Gadafi cayó, ha habido una transición allí y creo que uno habría pensado que esos recelos se habrían apagado. ¿Cómo explicarían esto y cuál creen que es el ingrediente que falta para romper el estancamiento y conseguir que el Consejo de Seguridad esté a la altura de sus responsabilidades en Siria? (3),(4)

Ya saben que quien comete estos pecados puede cometer cualquier otro. Así, en la reunión general anual de Amnistía Internacional, celebrada el 30 de marzo y el 1 de abril de 2012 en Denver (Estados Unidos), invitaron a Robert Ford, que había sido embajador en Siria y ayudante de John Negroponte en Irak. En esa reunión Ford tuvo un papel principal, tanto en el discurso de apertura como siendo el orador principal el segundo día. (5) Lo que Amnistía Internacional no dijo fue la labor que había desarrollado Ford.

John Negroponte y su segundo Robert S. Ford, promovieron la creación de escuadrones de la muerte en Irak, con el fin de hundir al país en el caos y de eliminar a la verdadera resistencia a la  ocupación. Negroponte tenía ya un siniestro historial creando escuadrones de la muerte en América Central en los años 80 del siglo XX.(12) Robert S. Ford se convertiría en embajador estadounidense en Siria en enero de 2011 y enseguida empezaron a actuar estos escuadrones de la muerte también en Siria.

"El mandato de Negroponte como embajador de EE.UU. en Irak (junto con Robert S. Ford) fue coordinar la embajada de Estados Unidos, dar apoyo oculto a los escuadrones de la muerte y a grupos paramilitares en Irak con vista a fomentar la violencia sectaria y debilitar el movimiento de resistencia. Robert S. Ford como número dos (Ministro Consejero para Asuntos Políticos) jugó un papel central en la embajada estadounidense en este menester".(6), (7)


Para comprender mejor la función real de Amnistía Internacional recomiendo este enlace: Amnistía Internacional.

Notas:
(1) Amnesty International. Amnesty International Hosts "Shadow Summit" with Afghan Women´s Rights leaders as NATO Summit opens May 20 in Chicago. May 11, 2012.
(2) Amnesty International repeats US propaganda. Centre for Study of Interventionism, 21.5.2012. 
(3) Mike Itulain. El papel de Amnistía Internacional en la guerra contra Siria. 9.9.12. Enlace
(4) Coleen Rowley. Are Human Rights becoming a tool of US “smart power”? 27.8.12.
(5) Death squad coordinator Robert Ford keynotes Amnesty International annual meeting. Anti-Imperialism.com. 31.3.12.
(6) Mikel Itulain. Las revueltas en Siria no son ni fueron una rebelión popular ni pacífica. 1.1.13. Enlace
(7) Michel Chossudovsky. The Pentagon´s "Salvador Option". Part II. Global Research.  16.8.2011. 



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