martes, 7 de agosto de 2012

El exterminio de los nativos norteamericanos



 
Esta desventurada raza de nativos americanos, a la cual estamos exterminando con tal despiadada y pérfida crueldad, [estará] entre los execrables pecados de esta nación, por lo cual yo creo Dios un día lo llevará a juicio.
John Quincy Adams, presidente de los Estados Unidos.


El DESTINO MANIFIESTO

Llegará seguramente un día cuando este país tendrá un peso en la balanza de poder de los imperios.
George Washington

Esta creencia extendida entre los  colonos de que los EE.UU. estaban destinados  a expandirse por todo el territorio norteamericano hasta el otro océano tiene asiento en una ideología nacionalista con base religiosa. Creía y cree en el derecho que tenían los primeros colonos a expandirse y ocupar la “nueva tierra prometida”. Se volvería a esa visión egocéntrica y racista de “un pueblo elegido”. Con esta creencia se vieron con derecho a la expansión desde el Atlántico hasta el Pacífico. Los partidarios de esta idea veían que no solo era algo obvio -manifiesta-, sino también que formaba parte de  un destino. Así el periodista John L O´Sullivan publicaba en el año 1845 en la revista Democratic Review de Nueva York:

El cumplimiento de nuestro destino manifiesto es extendernos por todo el continente que nos ha sido asignado por la Providencia, para el desarrollo del gran experimento de libertad y autogobierno. Es un derecho como el que tiene un árbol de obtener el aire y la tierra necesarios para el desarrollo pleno de sus capacidades y el crecimiento que tiene como destino.

De esta forma comenzó la expulsión o exterminio de los nativos americanos bajo esta justificación moral, aunque mucho antes de cuando esta fue escrita en el Democratic Review. 2
Los mismos Padres Fundadores, Benjamín Franklin y Thomas Jefferson,  propusieron con el fin de asentar la base de la nación americana la imagen de la “Tierra prometida”. Jefferson incluso sugirió la comparación con los hebreos guiados por una antorcha. Todo ello pese a que ninguno de los dos fuese cristiano o profesase la fe hebrea. Esta visión del destino manifiesto y lo presente que sigue, está reflejada en el monte Rushmore con las colosales esculturas de cuatro presidentes americanos: Washington, Jefferson, Lincoln y T. Roosevelt. Con ellas se rinde honor a la expansión geográfica, política o económica del país, que ocurrió de forma importante durante el gobierno de los mencionados presidentes. El monumento tiene además una connotación de sometimiento y humillación a la población nativa, ya que fue erigido en las llamadas “Colinas Negras”, un lugar sagrado para los Sioux. Todo ello después de haber derrotado a estos en las llamadas “guerras Sioux”, de 1865-67, tras las cuales fueron confinados en la reserva de las Colinas Negras. Pero fue descubierto oro en el lugar donde estaban los “indios” y el Gobierno de EE.UU. les ofreció siete millones de dólares, siendo rechazado por los Sioux como algo “absurdo”. Su jefe, “Toro sentado”, dejó muy claro que: “Nosotros no queremos blancos aquí”. Tenía motivos para rechazarlos, ya que consideraban a los blancos como mentirosos y ladrones, por las mentiras y falsas promesas del pasado cuando ya les quitaron sus territorios. Ante la negativa comenzó la invasión de los territorios indios, pero  estos consiguieron rechazarlos matando a uno de sus jefes, el general George A. Custer. Tras la derrota el ejército americano enfurecido contraatacó arrasando los territorios indígenas.
El Destino Manifiesto no era visto por todos igual, para algunos era una filosofía idealista, no violenta, en la que se veían reflejados. Para otros era también una misión civilizadora para “redimir” a los pobres indios, una visión profundamente racista. Reflejo de ello es lo que mostraba en su sello la Colonia de la Bahía de Massachusetts del siglo XVII, en el  que se ve a un indio sumiso y abatido con una inscripción que indica: “Venir por nosotros y ayudarnos”.  Noam Chomsky comenta al respecto:

Y los colonizadores estaban siguiendo benevolentemente el mandato divino para ir por ellos y ayudarles. Resulta que les estábamos ayudando exterminándoles. 3

En realidad, esta ideología era también una justificación a la ocupación de nuevas tierras que hacían los colonos. Colonizaciones que estaban planificadas con el fin de convertir al  país no solo en un país poderoso, sino en un imperio poderoso.

10 comentarios:

  1. Interesante entrada. Hay que puntualizar que las malvadas fuerzas imperialistas británicas y españolas fueron la garantía de supervivencia de muchas tribus indigenas y que a su salida de sus antiguas dependencias(no siempre colonias) sufrieron el exterminio a manos de sus liberadores criollos(Sobretodo cono sur y México) o colonos americanos.
    El caso de la ayuda de las naciones indias a Gran bretaña durante la guerra de indepenecnia es un claro ejemplo. Las leyes de su graciosa majestad pese a todo eran mucho más restuosas con sus derechos sobre la tierra y el comercio que el de las nuevas autoridades.
    También hay que constatar que este conflicto engendró el odio racial al pie rojo y fue fuente de la "leyenda negra" contra los salvajes. Que si lo fueron , no les quitaba en ningún modo sus derechos como pobladores originarios. pero ya sabemos, una mentira a fuerza de reptirla.
    Canadá que permaneció bajo tutela británica acogió a miles de indigenas norteamericanos expulsados de sus precarios hogares por incumplumientos de tratados o por esas operaciones de cástigo y repoblación blanca que siempre encontraban escusa en algún enfrentamiento entre indios y blancos cuya mortandad era rídicula comparada con la violencia entre blancos.
    Saludos

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  2. Pocas culturas humanas se escapan de ser salvajes, pero la nuestra, y especialmente también la élite que formó los Estados Unidos, lo fue especialmente y lo sigue siendo.
    Saludos.

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  3. Definitivamente la historia se necesita escribir de nuevo y darla conocer de la forma en que el ser humano puede exterminar razas y personas sin importar el daño que se hace a la humanidad, de esta forma están demostrando el amor a si mismo. Siento una tristeza enorme al darme cuenta que mis enseñanzas fueron una mentira en mis primeros anos de estudios, se necesita dar a conocer la verdad a la historia que muchas personas no conocen.

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  4. Dando a conocer los hechos habrá alguna posibilidad de que se aprenda, que se sienta vergüenza por muchas cosas hechas y que, en consecuencia, se puedan evitar, que no vuelvan a suceder.
    Saludos.

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  5. Es curioso como se reconoce la existencia de los nativos tanto Africanos como Americanos en sus respectivos continentes y como se condena el derecho a determinación de los Europeos/blancos.

    Es inaceptable que en nombre del antiracismo se haga un genocidio a una raza, la blanca.


    Solo el capitalismo quiere un estado multiracista para tener a todo el personal peleandose y así todos alineados y mezclados

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  6. El reconocimiento del derecho de independencia se suele hacer según los intereses político-económicos de las élites, así era bueno para Croacia o Bosnia, utilizando una guerra y una verdadera limpieza étnica, y no es tan bueno para vascos o bretones.
    Todos los estados son multiraciales, y esto es bueno. No hay apenas diferencias entre "razas", somos casi un calco unos de otros.

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  7. La avaricia entorpece el caminó... Pero al final siempre hay luz...se aprende y se progresa a la vez sino hoy en día no tendríamos en nuestras manos un movil para comentar historias del pasado...no OS parece.

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    1. Ya, pero importa también cómo y cuándo se llega. El objetivo no justifica los medios. Y también hay que reconocer que el objetivo-s de los dirigentes rara vez es o son loable-s.

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  8. Claro, y todos los demás imperios que conquistarios tierras lo hicieron pidiendo permiso “-¿Podemos entrar? -Claro, pase señor Julio César, pase y vea qué bonita está la Galia, toda para usted”

    Alejandro Magno fue conocido por regalar rosas y besitos a cada persa que veía mientras avanzaba hacia la India.

    Y cuando los moros entraron en la península entraron invitados y hasta con pasaporte; preguntaron a los hispanos de entonces si podían quedarse a vivir y adueñarse de las tierras, y claro, como eran muy amables dijeron que sí.

    Cuando en la Reconquista llegaron los catalanes a Baleares les pareció feo llegar sin llamar y por eso pidieron permiso tambien, que por favor – por favor les dejasen pasar.

    Y los ingleses cuando llegaron se vé que dieron mucho amor a los indios de allí que ya no queda casi ninguno, mira en comparación cuantos indígenas puros y mezcla de razas hay en Latinoamérica. Los ingles/estadounidenses sí que los masacraron por las armas, los españoles de entonces llevaron enfermedades y virus que ni sabían que existían (aparte de las armas, evidentemente, pero no tantas como están empeñados en gritar algunos)

    Ya está bien de tanta hipocresía…

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    1. No es hipocresía denunciar los crímenes, sino un deber moral. Moral que pareces claramente carecer. Aquí habló de la actuación de los colonos, no de los españoles. Los españoles cometieron tantos o más crímenes, vuelve a leer a Bartolomé de las Casas. La diferencia entre los colonos y los españoles es que los primeros no iban a saquear y violar como objetivo, sino que iban a ocupar el territorio que los otros tenían, por eso el exterminio. Los mataron y les quitaron la tierra. Otra aberración humana más.

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